Los fractales son estructuras geométricas, pero con unas propiedades especiales que los distiguen de los objetos geométricos comunes. Son muy complejos y autosimilares, en otras palabras, pueden dividirse en partes que son copias reducidas de su total.
Muchos objetos naturales, como los helechos, copos de nieve, las costas de los países, rocas, tienen formas parecidas a los fractales. No son fractales auténticos pues su complejidad no es infinita.